ikigai: tu razón de ser

En el mundo posmodernista y occidental, la vida religiosa – lamentablemente- ha disminuido de manera sustancial, el patriotismo ha sido reemplazado por una desconfianza generalizada hacia el gobierno y casi toda institución, y salir adelante se ha vuelto algo más difícil. Como resultado, cada vez más personas son víctimas del tedio o del hastío. Este terrible sentimiento de amarga desilusión se debe a la pérdida de significado en sus vidas.

“que vergüenza lo frágil  que nos hemos vuelto”

Ikigai, es una repuesta que el occidente ha encontrado entre los tesoros de sus antípodas, pero mejor que yo, a continuación les presento la traducción de un texto del sr. Chris Myers que considero muy apropiado para entender mejor este concepto, para luego complementarlo un poco con lo que dicen otros de este tema.

La falta de propósito puede aumentar el riesgo de problemas de salud mental, como la ansiedad o la depresión, lo que conlleva a una peor calidad del sueño, empeoramiento de la salud y, en casos extremos, abuso de sustancias y pensamientos de suicidio.

Algunos han tornado su vista al oriente, más precisamente, al remoto concepto japonés de ikigai, que significa, más o menos, “vivir la realización que uno espera”, “aquello que hace que valga la pena vivir la vida”, “la razón de ser” (toma en cuenta que no hay traducción exacta).

En Occidente, los gurús de autoayuda y los movimientos de uno u otro lado han ido y venido, y tras ellos, aunque a menudo más expuestos en sus ahorros, sus seguidores, que en número muy escaso pueden decir que han encontrado un consuelo real.

Tal vez en lugar de felicidad, que generalmente es momentánea y fugaz, lo que debemos buscar es una vida con propósito.

Explorar el concepto de ikigai y las preguntas que lo acompañan pueden ayudarte a encontrar un propósito sólido y junto con esto, satisfacción e impulso.

¿Qué es Ikigai?

Que se pronuncia tal cual, ya sea en español o su originario japonés o bien, “aikigai” si es en inglés.

Es, ante todo, un estilo de vida que se esfuerza por equilibrar lo espiritual con lo práctico.

Este equilibrio se encuentra en la intersección que considera tus pasiones y tus talentos convergiendo con aquellas cosas que el mundo necesita de ti y por las que está dispuesto a pagarte.

El caso es que desde que tengo memoria he sentido una frustración existencial que radica en un conflicto de deseos e intereses. De un lado está el vivir una vida con propósito y consecuencia y de otro, el querer disfrutar ese estilo de vida que viene con el dinero.

El resultado fue una lucha exasperante entre las cosas que generaban dinero y las cosas que realmente me importaban.

Me propuse resolver esto con un concepto que llamé ” Espíritu emprendedor iluminado”, que trató de encontrar el equilibrio adecuado entre estos objetivos aparentemente contradictorios.

Sin embargo, siempre sentí que me faltaba algo incierto que nunca pude entender. Ahora creo que Ikigai es la versión refinada del concepto que estaba buscando. Es, simplemente, tu razón para levantarte todas las mañanas.

Descubriendo tu Ikigai

Uno de los muchos errores que cometí en mi vida fue creer que el dinero llevaba a la realización. Motivo por el cual entré en finanzas antes que nada. Y nunca lo sentí del todo bien, pero creí que si tenía dinero, podría tener un impacto en el mundo.

Lo que aprendí, sin embargo, es que la forma sigue a la intención.

Para descubrir tu Ikigai, primero debes encontrar lo que más te apasiona. Luego, debes encontrar el medio a través del cual puedes expresar esa pasión.

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Steve Jobs es un fantástico ejemplo de esta idea. Es fácil pensar en Jobs como un titán de la tecnología, pero eso sería inexacto. Jobs, más bien era un amante de la artesanía fina. Es decir, ya sea que se trate de coleccionar tazas de té japonesas hechas a mano u obsesionarse con los detalles de diseño de varios productos, él se envolvió en su pasión por los artículos finamente hechos. Apple y Pixar fueron simplemente sus medios de expresión elegidos.

Esto es algo con lo que me puedo identificar. Mentiría si dijera que siempre me han interesado profundamente las finanzas, la tecnología o las franquicias. A decir verdad, esas cosas no son particularmente significativas para mí en sí mismas.

Lo que me apasiona es la transparencia, la verdad y ayudar a las personas a alcanzar su máximo potencial.

Mi compañía es simplemente el vehículo a través del cual puedo tomar estas pasiones, aplicarlas a las cosas que el mundo necesita y obtener ganancias en el proceso.

Una realización transformativa

Esto no quiere decir que el trabajo sea lo más importante en mi vida. Ese honor recae en mi fe y mi familia. Aunque estoy lejos de ser perfecto, me esfuerzo por asegurarme de que ellos sean el centro de mi vida.

Sin embargo, hay una diferencia entre las cosas que son importantes en tu vida y el trabajo de tu vida.

El ikigai trata de encontrar disfrute, plenitud y equilibrio en la rutina diaria de la vida.

Es muy fácil caer víctima del pensamiento de nichos, es decir, que nuestro trabajo, familia, pasiones y deseos son aspectos separados y no relacionados entre sí dentro de nuestras vidas.

La verdad fundamental de Ikigai es que nada está aislado. Todo está conectado y se interrelaciona.

Esta realización ha cambiado mi perspectiva para mejor. Ya sea que lo llames Ikigai o “Espíritu emprendedor iluminado” o como quieras. Sabe que es posible ser fiel a tus pasiones, vivir una vida consecuente y seguir usando tu negocio como medio de expresión. Y en la intersección de todo esto, hay sentimientos de paz y felicidad duradera que pueden sostenernos durante toda nuestra vida.

Luego,

El concepto se ha reducido a cuatro preguntas

1) ¿Qué es aquello que amas? (tu pasión)
2) ¿En qué eres bueno? (tu vocación)
3) ¿Qué necesita el mundo de ti? (tu misión)
4) ¿Por qué están dispuestos a pagarte? (tu profesión)

Y si te estás jubilando, puede que ya no tengas que preocuparte por lo que te puedan pagar, así que puedes eliminar esa área y centrarte en los tres restantes. La idea no es solo encontrar tu propósito sino el equilibrio apropiado entre todos los aspectos que lo rodean.

“No hay modo que yo haya nacido para pagar cuentas y luego morir”

Otra consideración del ikigai es que no afecta sólo al individuo. Para los japoneses – que según encuestas sólo alrededor del 30% dicen haber encontrado su ikigai- el concepto tiene un elemento social. Se trata de sentirse cómodo con tu rol en tu familia, en tu trabajo y la sociedad. Y a pesar de que se ha convertido recientemente en una palabra de moda de la Nueva Era en occidente, esto no lo hace menos eficaz para aquellos que se encuentran en una encrucijada, sin ningún norte que los guíe.

Además…

Hay una suerte de decálogo que intenta ayudarnos a encontrarlo o darnos un estilo de vida que nos prepare para poder sostenerlo; en su libro “Ikigai, El secreto japonés de una vida larga y feliz”, Héctor García y Francesc Miralles  listan (más o menos) estas reglas:

  • Mantén activo tu ikigai y no te jubiles de él.
  • Tómatelo con calma, el desespero es inversamente proporcional a la calidad de vida.
  • Sólo come hasta que estés lleno en un 80 por ciento
  • Rodéate de buenos amigos
  • Conéctate con Dios, al menos una vez al día, cualquiera que sea tu concepto de él.
  • Ponte en forma para tu próximo cumpleaños
  • Sonríe, reconoce y sé agradecido con las personas que te rodean
  • Reconéctate con la naturaleza
  • Da gracias a todo lo que ilumina nuestros días y nos hace sentir vivos.
  • Disfruta el arte, la música, un simple emparedado … disfruta el momento.

Lo que más te importa puede desbloquear tu ikigai

Sigue tu curiosidad.

Nacemos curiosos, nuestro ánimo de aprender, inventar, explorar y estudiar merece tener el mismo estatus que todo el resto de nuestros ímpetus.

La autorrealización se está convirtiendo rápidamente en la principal prioridad para la mayoría de nosotros. Son muchas las personas que aún luchan por encontrar lo que deben hacer, o lo que los emociona, lo que les hace perder el sentido del tiempo o lo que saca lo mejor de ellos.

Encuéntralo y persíguelo con todo lo que tienes, cualquier cosa menos que eso, no vale tu tiempo fugaz en este planeta.

Así que ¿Cuál esa única y simple cosa que podrías hacer o ser hoy como una expresión de tu ikigai?

No te jubiles de tu ikigai

 

(la foto destacada pertenece al sr Dmitry Rogozhkin, las demás son de google)

Ingeniero de Sistemas de profesión
Diseñador Gráfico, Fotógrafo y Diseñador Web por vocación.
Empeñado en ayudar a los emprendedores en sus proyectos y
a los demás -y a mismo- en nuestros deseos de auto superación.



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